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Protejamos Nuestra Ría
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El Día de los Humedales… olvidados

Dejémonos de celebraciones y dediquemos más tiempo a estudiar cómo mejorar el humedal.

Artículo de opinión publicado en El Comercio · Ignacio Alonso L. Iñarra, Asociación Protejamos Nuestra Ría · 2 de febrero de 2026

Febrero inicia el mes con una fecha significada: el día 2 es el Día de los Humedales. En el caso de la ría de Villaviciosa habrá celebraciones a las que acudirá algún político a hacerse fotos con un grupo de personas vestidas de camuflaje y prismáticos, reunidos en el penoso Centro de Interpretación de la Reserva, atendiendo a la prensa e informando de lo magnífico del paraje y su fauna. Los otros 364 días del año, agotada la información trimestral sobre la pronta recuperación del marisqueo, la administración, los políticos e incluso los tecnócratas que teóricamente trabajan por o para la ría, no darán señales de vida.

Los humedales de toda Europa están degradándose o desapareciendo pese a la puesta en marcha de un Plan Estratégico sobre Biodiversidad a 2030. Las causas son diversas; a los políticos les encanta utilizar como excusa lo del Cambio Climático, que es una realidad, pero no sirve para justificarlo todo y achacar a terceros el penoso decaimiento de los humedales.

El ejemplo lo tenemos asomando a las calles periféricas de nuestra Villa, que incluso se inundan periódicamente, con todo su derecho, recordándonos la extensión original del humedal que nos envuelve. Desde que nuestra comarca se nombraba como «Territorio Maliayo», no hemos hecho otra cosa que ir ocupando espacio al humedal, rodeándolo de carreteras, muros, viviendas, escombros, fábricas; utilizando sus aguas para refrigerar, lavar, mover molinos; vertiendo nuestros residuos y transformándolo en la cloaca de lo que no nos interesa, de lo que nos sobra o complica la vida.

Pero esa es la realidad de nuestra historia. Algunas consecuencias ya no tienen solución: la ría y su humedal han disminuido de superficie, la antropización de su entorno es la que es, y nuestro ocio, usos y costumbres siguen demandando nuestro derecho a utilizar la ría, el humedal que queremos preservar.

El haber protegido el estuario como Reserva Natural nos obliga a cierta disciplina a los usuarios y a una gestión adecuada a los responsables de su mantenimiento. Ahí estamos todos retratados: el humedal es prioritario y así debe seguir siendo; hay que frenar el incremento de ocupación del espacio y favorecer, con ideas y medios nuevos, incluso artificiales, la protección de la biodiversidad.

Dejémonos de celebraciones y dediquemos más tiempo a estudiar cómo mejorar el humedal para que sus recursos animales y vegetales se mantengan en un equilibrio que les haga perdurar.

El Día de los Humedales… olvidados · Protejamos Nuestra Ría